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La Coctelera

Diario de Bitacora

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El continuo espacio tiempo

¿como se mide la suerte?

Ana no dejaba de preguntarse eso mismo mientras tecleaba las ultimas letras del mail que acababa de escribir. se consideraba a ella misma una persona suertuda o desgraciada dependiendo del preciso minuto en que dicha pregunta fuera realizada.

Hombre, en verdad no podía quejarse. ¿de que iba a hacerlo? tenía un buen trabajo (más o menos), una buena casa, unos buenos amigos, algún que otro amante. Vamos, un ciudadano medio.

Y sin embargo, el continuo hacer y deshacer de la vida hacía que deambulara entre el cielo y el infierno de las preocupaciones.

Visitaba a las amigas, las veía jugar con sus hijos, hablar del tiempo, de los colegios, de los electrodomesticos y de lo mal que iba la economía. Y justo entonces, el mundo se nublaba ane la vista de Ana. Desaparecían las conversaciones alrededor de vinos y queso, las risas en el sofá de casa, la música a todo trapo mientras cocinaba (piti en mano). Y se veía como una pequeña desgraciada, una repudiada del mundo. Alguién a quién, el circulo de la vida le había cerrado las puertas.

Otras, sin embargo, se encontraba ante la soledad de las ataduras "matrimoniales". La falta de divertimento y la aplastante sensación de que todo fueran obligaciones. Veía como a su alrededor las personas a las que más quería se frustaban, entristecían, lloraban sin consuelo, por cosas que en realidad nunca fueron ni tangibles ni palpables.  En esos momentos, Ana se sentía suertuda de poder hacer vibrar sus alas, de poder expandirse más allá de las paredes de un hogar compartido y disfrutar de los miles de colores que la vida, esta loca vida, aún le ofrecía.

¿Como entender lo que es la suerte? ¿Quién vive una condena y quién no? ¿es suertuda la mujer que quiere, que ama y que, con el paso de los años se sentirá atada a un hogar, a una descendencia, a una soledad intrasensorial? ¿O es suertuda aquella que decide disfrutar al máximo de lo que tiene, de vivir fuera de las ataduras sociales y que, con el paso de los años verá como se queda anclada en una posición fuera de la que tendría que ser? ¿Son las dos degraciadas?

En este continuo espacio tiempo que nos rodea, la soledad y el desamparo son siempre los que nos acompañan, suerte que tenemos de estos destellos de luz, de sonrisa que nos hacen determinar el estado de ánimo.

Ana, releía su mail, en el que se le pedía a su último amante que dejara de huir por las mañanas, que se quedará a hacer el café. Sonreía. ¿Cambiaría hoy su suerte?

29, dic | sin comentarios Posteado por: evafrade compártelo Tags: escritos

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