{P A R E N T E S I S}
Últimamente extrañas sensaciones recorren mis fluido nerviosos. Se mueven lenta pero ágilmente. Como si fuera una araña negra, peluda, que trepa desde la planta de mis pies dirección el cielo.
La siento, la oigo acercarse lentamente, subiendo por mi espaldas, dando calambrazos en mi espina dorsal. Apoyando sus patas alrededor de mi cintura, de mis costillas. Me da escalfríos. Ese bicho, portador de cambios no se preocupa del tiempo.
El gran "click" avanza imparable hasta su destino.
Y mientras tanto, mi cuerpo queda abandonado a la suerte, siendo sólo una carcasa, el camino por donde la araña de la consciencia trepa sigilosa. Todo mi ser se encuentra lejos, sentada en una playa, viendo fotos antiguas, observando los recuerdos de una vida des de el otro prisma. Recuerdos, que ahora se encuentra de viaje, en donde no existe el espacio-tiempo; el pasado, el presente y el futuro se entremezclan en cada movimiento, a cada segundo, a cada rayo de luz.
Viajo por lugares donde se encuentran aquellos recuerdos dormidos de la infancia, de la adolescencia, de la juventud, de ahora.Los observo llenos de colores y matices que en su día fuí capaz de ver, de sentir, de acontecer. Todos me enseñan algo. Como cuando te das cuenta del hombre que miraba de reojo en la parte final de la foto.
Es en ese momento cuando se alinea cada pequeño nanosegundo de decisión sin importancia se recopila hoy, para formar parte de ese "click" que intenta colonizar el alma.
Otro calambrazo, la araña peluda ha posado su pata derecho detrás de tu oreja. Estás helada, tiemblas. De repente el vacío, el vertigo.
Detente. Haz un parentesis. Una pausa. Reacciona y date cuenta que todo lo que ha acontecido te ha llevado a este punto. Si existe el destino, este se ha escrito a través de tus decisiones más mundanas.
Deja que la araña llegue a su destino, que teja su red de decisiones y te arrastre con ella hasta la próxima línia de salida. El "click" ya llegó.