I'm a creep....
Holas...
SÉ QUE OS TENGO ABANDONADOS.(Quizás, me estoy abandonando a mi misma). Los meses han pasado inevitablemente rapido; han pasado los fríos insoportables y aquellos días en que todos créimos que la isla se hundiria en el mar, para dejar pasó a un florecimiento de todo lo bello de ésta tierra: las flores, los olores a mar, las risas, las miradas furtivas....
Y yo continuadamente muda de ideas y de palabras. Vacía de contenido. (Me encuentro como aquellas películas de sobremesa, en las cuales relatan en 2 horas aquello que se podría decir en sólo 20 minutos y, que, en el fondo no era para tanto.)
Cosas han pasado en todo este tiempo: amigos que se han ido, pero que siguen igual de cerca que antes. Amigos que no se han ido, pero de los que has huído. No-amigos que han desaparecido hacía una mejor vida (la tuya). Y futuros amigos, que han aterrizado para quedarse y, espero, que por mucho tiempo.
Y sé que no he contado nada. Soy consciente que, algunos de los que leeis este blog (supongo que por cariño a esta que escribe, no por afán literario), esperais alguna actualización, alguna que otra frase con la que crecer este cumulo de estupideces y pensamientos vomitados en tinta.
En mi defensa diré, que hay veces en que es necesario escribir. Es una passión. Tienes un pensamiento y necesitas madurarlo, verlo crecer para que dé sus frutos; jugoso, tiernos y llenos de sabor. He aquí cuando este blog tiene cierto sentido, es abono para estos pensamientos con ambiciones de ser algo más.
Sin embargo, hay tiempo de emociones. Ellas, son más oscuras, más salvajes. No necesitan crecer, ya que son tan fuertes que te destrozan por dentro si no estás alerta. Hay algunas que te atacan por sorpresa; noqueandote y dejandote inconsciente por horas, días, meses o, quizás, años. A otras, las sientes. Se acercan, te acechan. Esperando el momento oportuno para salir a tu caza.
Cuando es tiempo de emociones, no hay espacio para las palabras: sólo puedes invertir tu tiempo en huir, escapar, luchar con las emociones. Necesitas cada segundo de tu días, cada espacio de tu cuerpo, para combatir los embistes que te dan y que zarandean los cimientos de la cordura.
Una vez, estás se han cansado de luchar. Al ver que no van a conseguir la presa. Se marchan (aunque no muy lejos). Y tu, recorres las heridas de la batalla, lanzando tiritas en forma de escritos, poemas y demás.
--
evafrade
www.espacioblog.com/evafrade
--
evafrade
www.espacioblog.com/evafrade